Mastines y pastoreo tradicional, la fórmula para proteger el ganado de los lobos

jueves, 25 de abril de 2019

Un proyecto europeo pone a ganaderos de Sanabria como ejemplo de buenas prácticas y de coexistencia con el cánido.

 El ganadero Alberto Fernández , con algunos de los mastines 
con los que protege a sus ovejas de los lobos.


Por ALICIA PÉREZ Domingo, 21 abril 2019

'Rayo', 'León', 'Balto', 'Nala', 'Breta', 'Pistolo', 'Tobi' o 'Linda' son algunos de los nombres de los quince mastines que tiene Alberto Fernández, ganadero de la localidad de Santa Colomba de Sanabria, en la provincia de Zamora, para protegerse de los ataques de lobo ibérico, en una zona lobera por excelencia. A ellos se suman 'Lasy', 'Rita', 'Samba', 'Drago', 'Leona', 'Luna' y así hasta quince.

Cuando salen al campo con el ganado, los perros de trabajo no dejan ningún hueco del rebaño sin vigilar. Están de batida constante, por delante, por detrás, por todos los lados.

Alberto Fernández, que tiene 35 años y más de 1.000 ovejas en extensivo de raza castellana y merina para la producción de carne, ha sido identificado por el proyecto Life Euro Large Carnivores de WWF como ejemplo de buenas prácticas en el manejo de ganado y de coexistencia con el lobo. Este proyecto, que está en su fase inicial y que tendrá una duración de cinco años, aúna experiencias de 16 países europeos para mejorar la convivencia con grandes carnívoros en Europa a través de la comunicación, la cooperación transfronteriza y el intercambio de conocimiento.

La iniciativa ha puesto el foco en los ganaderos de la comarca de Sanabria, que siempre han coexistido con el lobo y que conocen las prácticas y medidas preventivas «como ejemplo de saber hacer a nivel europeo», según explica Blanca Berzosa, responsable de proyectos de coexistencia entre ganadería y grandes carnívoros de la organización de conservación de la naturaleza WWF.

«Lo que hago yo lo hacemos muchos ganaderos y sobre todo en la provincia de Zamora porque es lo que nos toca, convivir con el lobo porque si no te toca marcharte fuera», explica Alberto Fernández sobre su modo de trabajo para prevenir los ataques de lobo, una fórmula que, según explica, siempre ha sido utilizada por los ganaderos de la zona, en la que siempre ha existido el cánido.

«Con el manejo que tengo, con mis mastines y en la zona en la que estoy, que hay mucho lobo, no tengo ataques», afirma el ganadero y cuenta su experiencia por si puede ayudar a otros profesionales del sector, aunque asegura que «cada maestrillo tiene su librillo» y que a otros les pueden funcionar otros métodos como tener burros.


Pastoreo tradicional

Las claves de su trabajo son la utilización de mastines, la práctica del pastoreo tradicional y encerrar a las ovejas por la noche. Esto no es fácil, ni barato, pero el joven ganadero prefiere dormir tranquilo y sin sobresaltos. «Soy capaz de coexistir con el lobo, que no quiere decir que sea barato, que no dé trabajo ni que no tenga pérdidas económicas, que seguramente las tenga igual que los compañeros que tienen ataques», manifiesta en su explotación ganadera de Santa Colomba, situada junto a una zona de castaños milenarios.

Y es que los quince mastines de Alberto comen veinte kilos de pienso diarios, lo que supone un gasto de 10 euros al día, más los gastos de veterinario y los asociados al chip de los perros. «Las pérdidas están ahí», afirma, «pero el dormir tranquilo, eso no te lo paga nadie».

El joven explica que no hay una fórmula para saber cuántos mastines se necesitan para evitar los ataques, pero que en su caso tiene quince porque en la zona hay mucho lobo.

Este método de trabajo, que lo aprendió de su padre, le ha resultado exitoso en los seis años que lleva como propietario de la ganadería Aldonza, un tiempo en el que no ha sufrido ninguna lobada. «Con este manejo hemos conseguido no tener ataques con la carga de lobos que hay en esta zona de Sanabria y de momento, lo estamos consiguiendo».

Alberto Fernández también practica el pastoreo tradicional, que supone estar todo el día con las ovejas en el monte, donde las acompaña y vigila. «El pastoreo tradicional es lo que hacían nuestros abuelos, que no se podían permitir el lujo de tener un ataque porque estaba todo muy justo y la supervivencia era supervivencia pura y dura», señala. Y es que en Sanabria han existido lobos siempre, por lo que «no nos ha quedado más remedio que convivir con él». Esto ocurre también en la actualidad, cuando el joven indica que el monte está abandonado y el lobo está por la zona «como Pedro por su casa».

Alberto Fernández es propietario junto a Rosa González de la ganadería Aldonza, que hace un año creó la marca 'Pastando con lobos' para sus productos cárnicos de cordero. Se trata de un proyecto certificado por las ONG GREFA y Pacto Mundial.

El nombre de su marca hace referencia a su filosofía. El ganadero sanabrés defiende la coexistencia del ganado y el cánido porque «toda la vida se ha convivido con el lobo». Cree que tiene que haber un equilibrio y que lo tiene que gestionar la administración.

En este sentido, considera que tendrían que existir unas ayudas preventivas o una compensación directa por esa convivencia de la ganadería con el lobo y que sirviera para incentivar las medidas de prevención.

El precio de coexistir

Para ello, cree que se tendría que hacer un estudio de lo que cuesta a las explotaciones la coexistencia con el depredador en las diferentes zonas y que la administración pague una parte de esos costes y el ganadero, la otra parte. «No tenemos que cargar todo el peso de la prevención sobre los ganaderos. La sociedad tiene que entender que si queremos lobo, el lobo hace daño a la ganadería», afirma consciente de que «coexistir vamos a tener que coexistir siempre porque no es bueno que no haya lobo, igual que tampoco es bueno que haya tantos como se está empezando a notar».

Cuando se producen ataques, entiende que la administración tiene que pagar los daños en base no solo al precio del animal en lonja, sino también al lucro cesante que supone la pérdida. «No tenemos ganado por amor a la naturaleza, sino para poder vivir de él y sacarle un beneficio económico». También pone el énfasis en la necesidad de que exista una normativa sobre perros pastores.

Alberto Fernández apuesta por el equilibrio y cree que «igual que el lobo tiene que estar un poco educado y tener miedo a la civilización, los ganaderos tenemos que estar un poco educados y tener miedo al lobo». Él lo tiene y por eso pone medidas preventivas. En su explotación, muestra un perro mastín de tan solo tres días y llama a las ovejas 'Ita' y 'Chopi' por su nombre. Éstas aparecen de entre el rebaño y acuden a su llamada.



Enlace:
https://www.eurolargecarnivores.eu/es/

https://www.eurolargecarnivores.eu/es/about 

Las ganaderías que conviven con el oso y el lobo ya tienen marca

martes, 2 de abril de 2019


‘De pastos naturales’ pone en valor el beneficio medioambiental del manejo en extensivo.



El manejo tradicional del ganado en régimen extensivo y sus beneficios en el medio ambiente cuentan ya con una marca que reconoce la labor de los ganaderos que trabajan según este sistema y que, en provincia como León, se ven obligados a convivir con la presencia del lobo y el oso y de aves necrófagas, expuestos a los daños que puedan causar en su cabaña, pero conscientes de la demanda social que conlleva su conservación y, por tanto, de su valor añadido.

La marca ‘De pastos naturales’, ala que están asociadas doce ganaderías de la Comunidad —tres d éstas, leonesas—, es una iniciativa que puso en marcha la asociación nacional Ganaderos Ibéricos Unidos (GIU), titular de la marca privada, pero que ya cuenta con una asociación para su desarrollo. Comercializa carnes y productos derivados de ovino, vacuno, caprino y equino cuyo denominador común es el pasto de las reses en prados y montes y el compromiso de los ganaderos con el medio ambiente. El sistema ganadero en extensivo repercute en la calidad de vida de los animales y, por tanto, en la calidad de las carnes y otros productos de la ganadería. «No somos ganaderías industriales», apunta el presidente de la asociación, el segoviano Juan Antonio García Pérez.

De esta suerte, la ganadería intensiva se convierte en una fórmula para compatibilizar la conservación de la fauna con la actividad ganadera y en herramienta para luchar contra la crisis de precios de los productos ganaderos, con un producto diferenciado, «porque nuestra producción es artesanal. Necesitamos mucho terreno y poco ganado y tenemos que hacer llegar al consumidor que nuestro trabajo beneficia a la biodiversidad». García Pérez señala que se trata de una marca privada, con un gestor común a todas las granjas, en la que «el responsable de las calidad es el ganadero. Si vendes calidad aseguras las ventas. Hay que estar concienciado de los que quieres, aprovechar los recursos de los que dispones y dar un valor añadido a la producción», señaló.

Desventaja u oportunidad

Así, esta etiqueta garantizan al consumidor que las reses de los que proceden se han criado en régimen extensivo, en zonas donde el lobo, el oso y las especies necrófagas se presentan para muchos como una dificultad para sacar adelante los rebaños. No así para los ganaderos de la marca, que han visto en esta circunstancia un ventaja.

«Si el lobo ibérico existe es porque hemos sabido convivir con esta especie durante siglos», explica el ganadero leonés Arsenio Rodríguez, uno de los leoneses que se ha acogido a la iniciativa. Su máxima refuerza la figura del productor como primer ecologista. Ya sea por hacer de la necesidad virtud o porque con estos bueyes hay que arar, quien consume carne con este logotipo «contribuye a que la desventaja del ganadero en las zonas en las que se dan estas especies se minimice». En una economía globalizada, el ganadero de taña compite con granjas que no sufren el caso de los depredadores.


La marca se convierte en un punto de encuentro en el que no cabe el extremismo de quienes no atienden a la indefensión a la que se somete al ganadero si se aplica un conservacionismo a ultranza y de quienes niegan el desarrollo ganadero en los ecosistemas en lo que están presentes los grandes carnívoros.

‘De pastos naturales’ es «una marca diferenciadora» tanto para productores convencionales como para los que trabajan al amparo del sello de la ganadería ecológica. «Es la sociedad la que quiere proteger a los grandes carnívoros y su forma de aportar al sostenimiento de este patrimonio es consumir los productos de los animales que conviven con ellos», apunta Rodríguez.

«El consumidor tiene que saber que el ganadero convive con estos depredadores y otras especies», apunta. Los ataques causan bajas —en su caso, dos, en el último mes y medio— a la que hay que sumar el gasto de mantener los cinco mastines que necesita para mantener a raya al lobo. «Me llevan la vida. Son entre 500 y 600 euros anuales por perro en gastos de alimentación y otros cuidados».

Ahorro

Al margen de los depredadores, los ganaderos de la asociación entienden que con los muladares —a los que arrojan los animales muertos y que en León no existen— ayudan a conservar las aves carroñeras y ahorran dinero a la administración, al no necesitar de ayudas para el seguro de retirada de cadávares.

Fuente:





DE PASTOS NATURALES es la marca que identifica los productos comercializados que se obtienen exclusivamente de la ganadería extensiva. Adquirir estos productos implica un compromiso con el medio ambiente y garantía de calidad alimentaria.

SERVICIOS AMBIENTALES DE LA GANADERÍA EXTENSIVA

1. Optimización de la utilización de recursos mediante:

    Aprovechamiento de tierras marginales.
    Aprovechamiento de subproductos agrarios de difícil eliminación.
    Renovación de los pastos y preservación de su buen estado.
    Ahorro de piensos, fertilizantes y pesticidas industriales y provisión de estiércol.
    Contribución a la ordenación del territorio.
    Prevención de despoblamiento rural.

2. Lucha contra la pérdida de la biodiversidad:

    Conservación de la funcionalidad ecológica de las vías pecuarias como corredores de ecosistemas pastorales y conectores entre espacios protegidos.
    Aporte de heterogeneidad, que preserva hábitats de alto valor ecológico y da cobijo a multitud de especies.

3. Lucha contra la degradación del suelo y la desertificación:

    Prevención contra los incendios forestales, al limpiar el monte y controlar la biomasa.
    Protección contra la erosión del suelo mediante el aporte de fertilizante de alta retención de agua y lenta degradación (estiércol).
    Regulación de recursos hídricos mediante la mejora de la calidad del suelo.

4. Lucha contra el cambio climático:

    Mitigación (emisiones muy reducidas respecto a cualquier otro tipo de explotación ganadera; pastizales como sumideros de carbono).
    Adaptación (capacidad de utilizar recursos cambiantes en el espacio y en el tiempo; conservación de ganado autóctono).


SERVICIOS CULTURALES, ECONÓMICOS, SOCIALES Y PATRIMONIALES

- Generación de servicios económicos indirectos.
- Sostenimiento económico y fijación de población en el medio rural.
- Mantenimiento del empleo de pastor.
- Producción de alimenticios diferenciados y de calidad (carne, leche, quesos…) y de otros productos asociados (lana y cuero).
- Producción de artesanía asociada a la actividad trashumante.
- Garantía del mantenimiento de la red histórica de cordeles, veredas, cañadas, cabañeras y carrerades.
- Mantenimiento del patrimonio arquitectónico, infraestructuras y legado cultural en general.
- Conservación del saberes y buenas prácticas: adiestramiento y uso de perros pastores, conocimientos etnobotánicos, etc.
- Provisión de capacidades específicas respecto al manejo de la ganadería móvil a nivel mundial, ofertables en el mercado internacional.

Noticia relacionada:

Más información:

GIU - Ganaderos Ibéricos Unidos

Documental: Por los Caminos de La Garganta... del Lobo

lunes, 1 de abril de 2019


 

Una Producción de CARLOS SANZ PRODUCCIONES y CORIA VÍDEO-PRODUCCIONES

VÍDEO PROMOCIONAL DE LA GARGANTA, EL VALLE DEL AMBROZ Y EL CENTRO DE RECEPCIÓN DE VISITANTES "EL LOBO" (IMÁGENES DE LOBOS, DEL CORRAL DE LOS LOBOS Y DEL MUSEO DEL LOBO A PARTIR DEL MINUTO 12'10'').

Vídeo Promocional del Centro de Recepción de Visitantes "El Lobo" - La Garganta (Cáceres).
Esta pintoresca y acogedora localidad Extremeña, ubicada en el Valle del Ambroz, se llamaba en tiempos feudales La Garganta de Béjar, pero últimamente está empezando a ser conocida como La Garganta del Lobo. 

Enlace a youtube: https://youtu.be/SX8AjVaap-I
Ver en Pantalla Completa, clicando Aquí 

 

Más información:

Web AMIGO LOBO - Carlos Sanz:
http://carlossanzamigolobo.com/porlagargantadellobo.html

Centro de recepción de visitantes "El Lobo":
http://www.lagarganta-caceres.com/



EL DOCUMENTAL LOS OJOS DEL LOBO EN POZOBLANCO

miércoles, 27 de marzo de 2019


El próximo viernes 5 de abril, a las 19:00 hs., se proyectará el documental 'Los ojos del Lobo' en el IES Los Pedroches de Pozoblanco (Córdoba). 



Organizado por el Departamento de Biología y Geología dentro de la programación de Bachillerato "Búsqueda de fórmulas de convivencia y oportunidad con los depredadores y el lobo", el acto y el coloquio posterior contarán con la presencia de Iván Parrillo (Amigos del Lobo de Sierra Morena), Pedro López (Asociación Guadamatilla), Joaquin Reina (Ecologistas en Acción-Andalucía), Pedro López (Pedroches Wildlife), Felipe Román (IES Los Pedroches) y Antonio Leiva (LIFE/Lobo Andalucía).

La entrada es libre hasta completar el aforo.

TRAILER LOS OJOS DEL LOBO

 
Teaser Los ojos del Lobo from Amigos del Lobo de Sierra Morena on Vimeo.